jueves, 8 de octubre de 2015

Sueño N° 28 "Sombras"

Si alguna vez llegaron a leer sobre los seres del bajo astral, y les han tenido miedo, creo hay una buena razón para ello.
Lo digo porque creo me he topado con ellos en mi habitación, a menos a que ellos hayan ido a mi encuentro. La verdad no estoy segura de ello.

Un día anterior estuve pésimo en lo que respecta a salud, casi no había dormido, y cuando logre hacerlo fue a eso de las 7 am, empece a dormir y de la nada sentí como si alguien se hubiese acostado a mi lado y por inercia abrí los ojos, para encontrarme que no me podía mover. 

La famosa parálisis del sueño, bueno, lo que sea que haya estado acostado a mi lado se recostó sobre mi y puso su rostro frente a mi y lo quito rápidamente, era un ser como humo, una sombra negra con ojos rojos que puso por instantes su rostro frente al mio y lo quito y frente a mi saliendo de mi cama salio otra sombra o humo con ojos rojos.

El que estaba tras de mi me empezó a empujar hacia la pared, mi cuerpo estaba paralizado y no podía detener que me empujara y cada vez estaba mas cerca de la pared y yo me esforzaba por moverme y no podía.

El que estaba frente a mi de la nada se metió en mi cabeza, ese humo se metió dentro de mi y comencé a sentirme mas pesada y el otro me empujaba. De repente empece a escuchar en la parte derecha de mi cerebro un tipo chillido, como un chillido eléctrico de bocinas que están mal conectadas, como la estática muy ruidoso y empezó a dolerme mi oído, esa zona de la cabeza y mi nuca. 

Yo seguía intentando moverme, pero reaccione, recordé que al estar en parálisis del sueño es como una transición para desprenderte de tu cuerpo, así que intente aventar me hacia el frente y desdoblarme. Lo primero que pude sacar fue mi brazo y con ese brazo intente empujar a lo que sea que haya sido, intentar sacarlo de mi.

Fue muy desesperante, porque el sonido no solo se quedo en la parte de mi cabeza y la nuca, si no ya sentía todo eso en mi columna, al tiempo de intentar empujarle también intentaba salir completamente, algo dentro de mi me decía que tenia que salir completamente de mi cuerpo para poder defenderme mejor. 

Al lograrlo, termino ese chillido y ya no lo sentía, vi mi cuerpo acostado, y lo que hice fue meter mi mano como queriendo atravesar mi cuerpo y sacar a eso que estaba ahí. pero era muy pesado entonces puse todas mis fuerzas y le empuje aventando lo hacia el otro lado de la pared, vi sus ojos rojos y se desvaneció metiéndose en la pared.
Para ser sincera quede muy agotada, y por un jalón regrese a mi cuerpo, desperté cansada y agotada.. y aun me dolía mi cabeza.